Una de las peores cosas que te pueden pasar en la vida es encontrarte con un perro salido... Y eso fue justamente lo que me pasó a mi el miércoles!!

Que mal lo pasé... que trauma! Estaba yo tan tranquila cenando con el triste en su casa y decidió ir a ducharse. Y en el momento en que salió por la puerta del salón el cacho de perro se abalanzó sobre mí con intenciones sexuales bastante claras... Estaba loco, y eso que le amenacé con el mando (¿quien no se achanta ante tal amenaza?) y se llevó alguna que otra patada, pero no se como (tal vez porque el gran perro, un bulldog francés, tenia mas fuerza que yo, y unas zarpas...) no conseguía quitármelo de encima!

Al final conseguí engañarle para que saliera del salón y le pude encerrar en la entrada, pero ya no volveré a mirarle con los mismos ojos... Lo que antes era para mi un perro cariñoso y bastante salao se ha convertido en un perro loco, un energúmeno!

Si por algo no me gustan a mí los perros...

En cuanto vino el triste, el perro se quedó manso a más no poder, ni me miraba. Anda que no es listo el puñetero perro y sabe quien manda...

Cuando salí de madrugada no me hizo ni caso ya, tal vez porque olía mas a macho que a hembra y no le debió de gustar mucho... =)

¡Buen finde a todos!

Por cierto, vaya un perro feo eh...